La Vision 50:20

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Martes, Abril 24 del 2018

 

Hace muchos años tenía una perfecta visión 20/20.

 

Es decir, hasta mi adolescencia – cuando empecé a arruinar mi vista al leer en la cama hasta muy tarde en la noche con una linterna debajo de la cobija. Cuando me pillaron, y me quitaron la linterna, empecé a arrodillarme en la cama por el lado de la ventana, a poner la cabeza detrás de la cortina y mi libro en el alféizar, y leía por horas a la luz de la farola de la calle frente a mi casa. Ese truco, aunque nunca lo descubrieron, fue maravilloso para mi habilidad lectora, no maravilloso para mis rodillas, y terrible para mi vista.

 

Desde ese entonces, mi visión ha seguido deteriorándose. Hace años tengo miopía y astigmatismo – he tenido gafas, luego lentes de contacto, luego una cirugía laser – y ahora, también tengo presbiopía, y de nuevo tengo que usar gafas. Obviamente, mi perfecta visión 20/20 es una cosa del pasado.

 

Pero, a través de los años, estoy logrando tener la Visión 50:20.

 

Permíteme explicar...

 

“Una vez vimos a un hombre dibujando unos puntos negros. Los miramos, pero no pudimos verlos sino como un ensamblaje irregular de simples puntos negros. Luego el hombre empezó a dibujar unas líneas, añadió unos silencios, puso una clave de sol al principio, y vimos que esos puntos negros eran notas musicales. Al entonarlas, estábamos cantando:

 

A Dios el Padre celestial

Al Hijo nuestro Redentor

Al eternal Consolador

Unidos todos alabad.

 

Hay muchos puntos negros y manchas negras en nuestras vidas, y no podemos comprender bien por qué están allí o por qué Dios permitió que llegaran. Pero si dejamos que Dios entre a nuestras vidas, que Él arregle bien los puntos, que Él dibuje las líneas que quiere, que Él añada los silencios donde se necesiten, que Él ponga la clave al inicio; de los puntos y las manchas negras en nuestras vidas Él hará una armonía gloriosa. ¡Que nosotros no Le estorbemos en esa obra maravillosa!” (Streams in the Desert I)

 

Dice el Salmo 145:17 que “El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.” En todo lo que Dios hace y en todo lo que Dios permite, es completamente justo y bondadoso, totalmente recto y misericordioso. Nada se Le esconde, nada se Le olvida, nada queda por fuera de Su interés y Su poder. Aun las manchas negras en nuestras vidas – nuestros pecados, nuestras debilidades, nuestros fracasos, nuestras tristezas – todo está allá por una razón divina – quizás no la veamos ni la entendamos, pero Dios sí está en absoluto control de todo, Él sí sabe lo que hace y lo que permite.

 

Dice Romanos 8:28ª: “Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman…” Allí está nuestra confianza: en saber y en creer que Dios hace que todo lo que nos suceda en la vida – todo – coopere y ayude para nuestro bien porque Lo amamos.

 

A mí me hablaron un día de “La Visión 50:20”: una promesa de Dios tomada de Génesis 50:20 – las últimas palabras del patriarca José registradas en la Biblia. Después de haber sido vendido por sus hermanos y llevado a Egipto, después de padecer injustamente en una cárcel, después de interpretar un sueño de Faraón y luego lograr a ser gobernador de toda la nación, después de volver a ver a sus hermanos y su padre cuando llegaron a Egipto por una hambruna – ellos se postraron en temor y humildad delante de José, pidiendo perdón por su maldad y su pecado de hace años; y José les respondió: “… No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.” (Génesis 50:19,20)

 

“La Visión 50:20”: significa nunca temer y nunca desfallecer – porque, aunque personas en este mundo y aun el mismo diablo puedan pensar mal contra mí y puedan hacerme mucho daño, Dios todo lo puede encaminar a bien y puede traer vida abundante para mi y para muchos donde solo se esperaba ruina y muerte.

 

Amig@: ¿cómo estás viendo tu vida en estos días? ¿cómo un montaje desordenado de puntos negros, todos tus pecados y tus fracasos apuntando solo a desgracia? Toma aliento y pon tu confianza en Dios. Él es más grande y más misericordioso que todas las manchas negras en tu vida. Él hará que todas las cosas que te hayan sucedido te ayuden para bien. Y lo que el diablo y otros seres humanos hayan querido usar en tu vida para hundirte, Dios lo encaminará a bien para traer vida en abundancia para ti y para muchos.

 

Recuerda “La Visión 50:20”.

 

Y volviendo a y concluyendo con la metáfora de la música de arriba: “Cuando el músico toca las teclas negras en el piano, la música suena igual de dulce que cuando toca las teclas blancas, pero para sacarle la capacidad plena del instrumento tiene que tocarlas todas.” (Streams in the Desert I)



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