Jesus Dijo: Yo Soy El Pan de Vida

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Martes, Mayo 29 del 2018

 

Uno de mis aromas favoritos es él del pan fresco siendo horneado.

 

Y uno de mis comidas preferidas es comer ese pan fresco y calientico con mantequilla derritiéndose en cada tajada.

 

De hecho, el pan es uno de los alimentos esenciales en el mundo – un pilar en la dieta de casi cada país en la tierra.

 

Hay al menos siete palabras refiriéndose al pan en la versión hebraica del Antiguo Testamento y tres palabras en griego mencionándolo en el Nuevo Testamento. Nombrado al menos 492 veces en los idiomas originales de la Biblia, es fácil ver cuán importante era este alimento en la vida diaria.

 

El pan contenía algunos de los nutrientes más vitales para la salud y para el bienestar: harina de trigo, agua, sal y a veces levadura y aceite de oliva, dependiendo de su uso en particular.

 

Durante sus 40 años de andar por el desierto – después de haber salido de Egipto y haber cruzado el Mar Rojo, y antes de entrar en la Tierra Prometida de Canaán – los antiguos israelitas fueron alimentados milagrosamente con maná, es decir "pan del cielo", para sostenerlos en su larga estadía en el desierto de Sinaí. Este pan simbolizaba el amor y la provisión de Dios para Su pueblo a pesar de sus corazones y sus caminos rebeldes contra Él.

 

Un día cuando Jesús vivía en la tierra, y cuando se hizo muy tarde mientras les enseñaba a las multitudes en un lugar alejado y solitario, El milagrosamente multiplicó cinco pequeños panes en lo suficiente para alimentar a cinco mil hombres junto con todas sus mujeres e hijos. Una vez más, Dios mostró Su compasión y Su cuidado por Su pueblo al proveerles pan para alimentar y saciar sus cuerpos hambrientos.

 

Pero Jesús no vino solo para llenar cuerpos hambrientos. El vino también para llenar corazones y almas y espíritus hambrientos.

 

Es por eso que, poco después de alimentar a los cinco mil, volvió a hablar con las multitudes diciendo:

 

"… El que da el verdadero pan del cielo es mi Padre.

El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo...

Yo soy el pan de vida —

declaró Jesús—.

El que a mí viene nunca pasará hambre...

Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto,

y sin embargo murieron.

Pero este es el pan que baja del cielo;

el que come de él no muere.

Yo soy el pan vivo que bajó del cielo.

Si alguno come de este pan,

vivirá para siempre."

(Juan 6:32-33, 35, 49-51)

 

Como dijo Jesús, aunque los antiguos israelitas comieran maná, volvieron a tener hambre, y luego murieron.

 

Y aunque Jesús alimentó a las multitudes con cinco panes milagrosamente multiplicados, ellos también volvieron a tener hambre, y luego murieron.

 

Pero el verdadero pan del cielo, el pan de Dios, el pan de vida, quita toda hambre y ofrece vida eterna, porque alimenta y sacia el corazón y el alma y el espíritu.

 

Ese verdadero pan de Dios es el mismo JESUS quien dijo:

 

"YO SOY EL PAN DE VIDA...

YO SOY EL PAN VIVO QUE BAJO DEL CIELO."

 

Los ingredientes esenciales del pan son la harina de trigo, el agua, la sal, y a veces la levadura y el aceite de oliva, como lo mencionamos anteriormente.

 

Es por eso que Jesús hace referencia a Si mismo como pan porque, como la harina de trigo, Él fue cortado y trillado y aventado, triturado y molido cuando sufrió y murió en la Cruz del Calvario como paga de muerte por todos los pecados del mundo.

 

Jesús hace referencia a Si mismo como pan porque, como el agua, Su Espíritu es agua viva que calma toda sed espiritual.

 

Jesús hace referencia a Si mismo como pan porque, como la sal, Sus palabras y Su vida desinfectan y preservan y sazonan las nuestras.

 

Jesús hace referencia a Si mismo como el pan sin levadura de la Pascua porque Su vida es libre del pecado y de la hipocresía y de la desobediencia que la levadura representa.

 

Jesús hace referencia a Si mismo como pan porque, como el aceite, Él tiene el Espíritu del Señor sobre Él y ha sido ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres, para proclamar libertad a los cautivos y los oprimidos, para dar vista a los ciegos – para pregonar el año del favor del Señor.

 

Jesús hace referencia a Si mismo como pan porque, como panes físicos que comemos para alimentar y llenar nuestros estómagos, podemos "comer" de Él y de quien es Él para nutrir y para saciar nuestros corazones y almas y espíritus.

 

Querid@ amig@: tú conoces este verdadero pan del cielo, este pan de Dios, este PAN DE VIDA quien es JESUS? Solo Él puede satisfacer cualquier hambre que tengas, solo Él puede otorgarte vida en vez de muerte. Como El mismo lo dijo, cualquiera puede comer de este pan – es ofrecido a todos los que lo anhelan – incluyéndote a ti.

 

Hoy, ahora, Él te está ofreciendo este verdadero pan – a Si mismo. Recíbelo y come de Él. No deja que Él se vuelva frío y duro y mohoso como un pan olvidado en la cocina. Tómalo y come mientras El, como el pan recién horneado, todavía esté fresco y caliente para "salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios" (Hebreos 7:25). "Les digo que este es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación!" (2 Corintios 6:2)

 

Ven a Jesús y come – solo El y nadie más ha dicho:

 

"YO SOY EL PAN DE VIDA."



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