Jesus Dijo: Yo Soy La Vid Verdadera - Parte III

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Sabado, Julio 14 del 2018

 

"La Vid Verdadera" - 

una pintura original de Marg Lamendeau de Arnprior, Ontario en el Canadá

 

Si no lo has hecho todavía, te animo a que leas JESUS DIJO: YO SOY LA VID VERDADERA - PARTE I (http://www.reflexionesparavivir.com/reflexion/2216/jesus-dijo-yo-soy-la-vid-verdadera-parte-i/) y JESUS DIJO: YO SOY LA VID VERDADERA - PARTE II (http://www.reflexionesparavivir.com/reflexion/2260/jesus-dijo-yo-soy-la-vid-verdadera-parte-ii/) antes de seguir leyendo aqui...

 

“YO SOY LA VID VERDADERA,

y mi Padre es el labrador…

Permaneced en mí, y yo en vosotros.

Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo,

si no permanece en la vid,

así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

YO SOY LA VID,

vosotros los pámpanos;

el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto;

porque separados de mí nada podéis hacer…

En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto,

y seáis así mis discípulos.

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado;

permaneced en mi amor.

Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor;

así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre,

y permanezco en su amor.

Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros,

y vuestro gozo sea cumplido.

Este es mi mandamiento:

Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos…

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros,

y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto,

y vuestro fruto permanezca.”

(Juan 15: 1, 4-5, 8-13, 16)

 

Ahora, ¿por qué diría Jesús que El es la vid? ¿Por qué es tan importante la vid, si son los pámpanos que llevan el fruto?

 

“Imagínese el punto donde el viejo tronco se encuentra con el vigoroso pámpano. Es el punto de encuentro; el lugar donde se produce este permanecer. He aquí la conexión por donde pasan las sustancias nutritivas de la savia para alimentar al fruto en desarrollo. La única limitación en cuanto a la cantidad de savia que llegue al fruto, está en la circunferencia del pámpano en el punto donde se encuentra con la vid. Eso significa que el pámpano que tenga con la vid la conexión más grande y menos obstruida, es el que más permanece, y va a tener el mayor potencial en cuanto a dar una gran cosecha.” (p.95)

 

En Juan 15, en el espacio de seis versículos, Jesús usa alguna forma del verbo “permanecer” unas diez veces. En otras traducciones bíblicas, se usa la palabra “mantenerse”. La idea es “vivir” - “morar” - “continuar” y “perseverar”. Así como un pámpano tiene que mantenerse vitalmente y completamente y constantemente conectado a la vid para que pueda fluir la máxima cantidad de nutrientes de vida del uno al otro, así nosotros como pámpanos tenemos que estar vitalmente y completamente y constantemente conectados a Jesús para que Su vida fructífera pueda fluir en nosotros. Como El mismo dijo: “Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.” (v.4) De hecho, si permanecemos en El como El lo manda, llevaremos mucho fruto - y si no lo hacemos, “separados de mí nada podéis hacer”. (v.5)

 

Se nos manda permanecer en El. Se nos insta permanecer en Su Palabra, para que Sus palabras también permanezcan en nosotros. Se nos ruega mantenernos en Su amor. Nuestro permanecer en El tiene que ver con ser obedientes a Sus mandamientos. Nuestro mantenernos en El muchas veces significa una entrega de nuestras vidas en amor y sacrificio para los demás.

 

¿Y el resultado final de este “permanecer” y este “mantenernos” en Jesús, la Vid verdadera?

 

- la bendición de la constante y eterna presencia de Jesús dentro de nosotros: “Permaneced en mi, y yo en vosotros.” (v.4)

- mucho fruto para la gloria de Dios: “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.” (v.8)

- el regalo de ser amado por Jesús así como el Padre Lo ama a El: “Como el Padre me ha amado, así también y os he amado.” (v.9)

- gozo completo: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” (v.11)

- saber que hemos sido elegidos y puestos por Jesús para llevar fruto que permanece: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca.” (v.16)

 

El ilustre John Piper oró una vez:

 

“Señor,

permíteme hacer una diferencia para Ti,

una diferencia que sea completamente desproporcionada

con lo que yo soy.”

 

“Esta es una oración que los supuestos nadies en este mundo pueden orar sin temor a la presunción. La oración tiene un descargo de responsabilidad. “Yo no soy grande. Pero Tú, Señor, eres muy grande. Y en tu asombrosa soberanía Tú puedes hacer que mi pequeña vida haga una diferencia mucho más allá de todos mis pequeños poderes.” (www.desiringgod.org/articles/making-a-difference-by-fire)

 

Y de eso se trata el llevar fruto en la viña de Dios. Porque, cuando todo se haya dicho y hecho, yo soy un simple pámpano sin vida y sin poder, que - si no estoy íntimamente conectado con Jesús, la verdadera Vid que da vida - nunca podré producir ni una sola uva. Generar y dar cualquier fruto, y ni hablar de generar y dar mucho fruto y fruto que permanezca, solo sucederá desproporcionado con lo que yo soy - y completamente proporcionado con la increíble y sublime gracia de la vida fructífera de Jesús en mí.



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