Gozo - Parte II

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Miercoles, Noviembre 21 del 2018

 

“Decidí hace unos años que yo quería ser un cristiano gozoso, no periódicamente, sino constantemente. Yo quería ser una persona que muy a menudo experimenta la plenitud de gozo que Cristo prometió. Más que todo, quería que mi experiencia y mi expresión fuesen autenticas, reales y contagiosas.”

 

Estas palabras vienen del fragmento “Sigue a Jesús, Sigue el Gozo” del libro de Robert Crosby titulado Al Que Jesús Ama.

 

Si no lo has hecho todavía,

devuélvete y lee GOZO – PARTE 1,

aquí en este link: http://www.reflexionesparavivir.com/reflexion/2298/gozo-parte-i/.

 

Una vez hecho eso, sigue aquí, leyendo el capitulo de Crosby acerca del GOZO…

 

A. LAS DISCIPLINAS QUE LLEVAN AL GOZO

 

Para poder acceder al suministro de gozo que Cristo ha obtenido para nosotros, necesitaremos disciplinas. El gozo no es solamente una emoción que se siente interiormente; es una disciplina que tenemos que cultivar y practicar.

 

La Biblia dice claramente que algunas disciplinas en nuestra rutina diaria llevarán a un mayor sentido de gozo. Aquí hay algunas que yo he encontrado:

 

1. El GOZO Lee!

 

Leer la Escritura puede ser una fuente increíble de gozo. El salmista aparentemente se aprovechó muchas veces de esta fuente de gozo: “Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.” (Salmo 19:8) – y “Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos.” (Salmo 119:162)

 

2. El GOZO Canta!

 

Cantar … es una de mis maneras preferidas para fomentar y soltar el gozo del Señor en mi corazón. Cantar permite que mi alma mueva su enfoque lejos de las circunstancias de mi vida y cerca hacia el carácter de Dios. Es netamente terapéutico. Aun Pablo animó a los cristianos de Éfeso a que hicieran de la música un hábito para sus vidas. “… sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.” (Efesios 5:18-19)

 

3. El GOZO Da!

 

Un espíritu generoso es un espíritu gozoso. Pablo felicitó a los cristianos en Macedonia por ser dadores alegres: “Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.” (2 Corintios 8:1-2)

 

4. El GOZO Tiene Compañerismo!

 

En este momento de su crecimiento en Cristo, en los Doce, la característica primordial de un seguidor es el de ser un compañero. Nuestro enfoque y mucho de nuestro gozo vienen no solamente por caminar con Cristo, o por trabajar por Cristo, sino también por hacer estos dos juntos con otros en comunidad. “¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! … Donde se da esta armonía, el Señor concede bendición y vida eterna.” (Salmo 133:1,3)

 

5. El GOZO Medita!

 

Nuestro gozo se renueva al recordar a Dios, al meditar en Su bondad, al acordarnos de Sus obras especÍficas de fidelidad hacia nosotros: “Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, y con labios de júbilo te alabará mi boca, cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche. Porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré.” (Salmo 63:5-7)

 

6. El GOZO Sirve!

 

Jesús entró a este mundo presentándose como un siervo, no como un rey (Filipenses 2). El vino a mostrarnos que el mayor gozo se encuentra cuando aprendemos como servirle a Dios y a los necesitados. El peregrinaje de servirle a Dios debería caracterizarse por un gran gozo: “Servid a Jehová con alegría…” (Salmo 100:2)

 

7. El GOZO Disfruta!

 

¿Y qué de disfrutar a Dios? Dios quiere que Le alabemos, y quiere que Le disfrutemos. El salmista escribió: “En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.” (Salmo 16:11)

 

El Pastor John Piper dice, “Dios se glorifica más en nosotros cuando más nos satisfacemos en El.”

 

Regresa de nuevo el próximo viernes noviembre 23 para terminar esta reflexión: GOZO - PARTE III.



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