Tu Actitud: Una Discapacidad o Una Bendicion

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Viernes, abril 27 del 2012

Esta mañana vi estas dos imágenes, y me conmovieron mucho.

¡Qué espíritu tan fuerte y valiente, tan luchador y perseverante, tan invencible y heroico se ve en estos dos niños; y eso, con las discapacidades que cada uno tiene!

La niña monita: con brazos y piernas incompletos – pero bien vestida, prótesis puestos, una cara de concentración y esfuerzo, y ¡adelante! “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:13)

El/La niñ@ calvit@: sin duda paciente de cáncer – pero con una sonrisa en la cara, y con los brazos levantados y la señal de victoria en sus manos. “¿Qué pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31)

Como afirma el dicho en la imagen de la niña corriendo con prótesis: “La única discapacidad en la vida es una mala actitud.”

Y como sostiene el dicho en la imagen del/la niñ@ en la silla de ruedas: “Si no luchas por lo que amas, entonces no llores por lo que pierdes.”

Brian Tracy, un anfitrión de la televisión norteamericana ha dicho: “No puedes controlar lo que te sucede, pero sí puedes controlar tu actitud frente a lo que te sucede, y haciendo eso, dominas los cambios (en tu vida) en vez de permitir que los cambios te dominan a ti.”

Y Charles R. Swindoll, reconocido pastor y escritor, ha declarado: “Más tiempo vivo, más me doy cuenta del impacto de la actitud sobre la vida. La actitud, para mí, es más importante que los hechos. Es más importante que el pasado, la educación, el dinero, que las circunstancias, que el fracaso, que los éxitos, que lo que piensan o dicen o hacen los demás … Hace o deshace una empresa … una iglesia … un hogar. La cosa notable es que, todos los días tenemos una opción frente a la actitud que adoptaremos para ese día. No podemos cambiar nuestro pasado … No podemos cambiar el hecho de que las personas van a actuar de cierta manera … Lo único que sí podemos hacer es tocar la cuerda que sí tenemos, y esa es nuestra actitud. Estoy convencida de que la vida es 10% lo que me sucede y 90% como reacciono frente a lo que me sucede. Y así es contigo … nosotros estamos a cargo de nuestras actitudes.”

Y el famoso Albert Einstein sostuvo lo siguiente: “La debilidad de actitud lleva a la debilidad de carácter.”
 
Jesús, cuando estuvo aquí en la tierra, les advirtió a sus discípulos y a nosotros que: “… En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33) Por eso, “podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.” (Hebreos 13:6) Tribulaciones y sufrimientos habrán, eso lo sabemos muy bien; pero Dios ha vencido las aflicciones del mundo, y como es nuestro ayudador, no debemos temer porque nos ayudará a vencer las nuestras también. Todo depende de nuestra actitud: ¿nos dejamos derrotar por las situaciones difíciles que vivimos, o triunfamos sobre nuestras circunstancias contrarias con fe y confianza en nuestro Ayudador? ¿Mantendremos una actitud de esperanza y lucha, o desfalleceremos y claudicaremos? ¿Permitiremos que las “discapacidades” que la vida nos trae nos pisoteen y nos paralicen; o, “con los ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 11:2ª), lucharemos con coraje y con la seguridad de que conquistaremos “en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10b)?
 
Cuando los desafíos y las penas lleguen a nuestras vidas, escuchemos y obedezcamos las palabras que Dios le dijo a Josué: “Esfuérzate y se valiente … solamente esfuérzate y se muy valiente … Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” (Josué 1:6ª,7ª,9) Todo descansa en tu actitud: ¿será de pesimismo y rendirse y derrota, porque “es muy difícil”? ¿o será de esfuerzo y valentía y confianza, porque tienes a Dios de tu lado?

La decisión es tuya.


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