La Batalla Por Los Aguacates

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Miercoles Junio 10, 2020

 

 

La cuarentena por el Covid-19 aquí en nuestra casa en Armenia, Colombia en estos últimos 3 meses ha tenido sus momentos difíciles, sus momentos maravillosos, y sus momentos graciosos. Nuestra batalla por los aguacates ha sido uno de esos momentos graciosos.

 

En verdad es un drama que se ha desarrollado por muchas semanas ya, y que ha incluido un escenario natural muy lindo, varios actores y actrices, y una lucha varias veces durante el día por quien a la final resulta con los aguacates.

 

La trama del drama ha evolucionado así...

 

Frente a nuestra casa hay un árbol grande de aguacate. Está parado al lado de una cerca que encierra nuestro complejo de viviendas, y lo separa del barranco empinado lleno de árboles al otro lado. Una mitad de las ramas del árbol de aguacate cuelga encima de la propiedad del complejo - la otra mitad cuelga encima del barranco.

 

Por primera vez que yo tenga memoria, nuestro árbol de aguacate ha dado fruto en este año. Y cuando digo ha dado fruto, quiero decir muchísimo fruto. Estoy hablando de literalmente cientos de aguacates hermosos, grandes, saludables y simplemente deliciosos. Cada día por los últimos 100 días, varios increíbles aguacates han caído del árbol al suelo a deleitarnos. Ahora, como el árbol está tan cerca de la cerca, hay bastantes aguacates que han caído por el barranco - y bueno, esos aguacates son fruto perdido para nosotros de todos modos. Pero muchos se han caído por el lado nuestro de la cerca - y es aquí donde la trama del drama se ha desarrollado cada día.

 

Porque el cuento no es tan sencillo. Tenemos un "enemigo". Bueno, quizás enemigo es algo exagerado. Pero sí tenemos un rival, un némesis. Los aguacates caídos no se quedan allí en el suelo hasta que nosotros los encontremos, o hasta que nosotros decidamos ir a recogerlos en algún momento. ¡Oh no! Tenemos unos amigos animales llamados guatines quienes viven en el barranco, y quienes han sido nuestros oponentes más feroces en la batalla por los aguacates. Para los que quizás no saben qué es un guatin, son roedores suramericanos de la familia de los cuy, pero más grandes y con piernitas más largas. Los nuestros aquí en Colombia son marrones, y aunque han resultado ser una plaga bastante frustrante en nuestra lucha por los aguacates, de alguna manera son bastante lindos.

 

De todos modos, como dije, los aguacates maduros no caen del árbol para quedarse allá en el suelo hasta que nosotros decidamos ir a recogerlos. ¡No! Cuando nosotros escuchamos un aguacate caer al suelo, el combate empieza de una. Yo dejo tirado lo que sea que estoy haciendo, corro por la puerta de la casa y hacia el árbol de aguacate, buscando la fruta caída en el pasto, por las raíces expuestas del árbol, y por el barranco lleno de hojas muertas a este lado de la cerca. He logrado perfeccionar mi técnica - me toma unos 10 segundos. Si no me muevo de una, o si un momento de duda o varios segundos de pereza me invadan, yo sé que habré perdido la batalla. Porque aun mi sistema de 10 segundos tan bien elaborado casi siempre significa que he tomado demasiado tiempo, y he llegado demasiado tarde! ¿Lo puedes creer? Para cuando por fin llegue yo, generalmente ya se me han adelantado 3 o 4 guatines, haciendo lo mismo que yo: buscando el aguacate caído. Solo que sus pequeñas narices son mejores que la mía, y sus pequeñas paticas son más rápidas que las piernas mías - y normalmente encuentran el aguacate, lo muerden con sus dientes afilados y se escapan con él, bajando el barranco y atravesando el hueco en la cerca, todo antes de yo poder aun parpadear dos veces.

 

Ahora, no me molesta si los guatines se lleven unos cuantos aguacates cada de vez en cuando. También tienen hambre - también necesitan comer. Pero no puedo creer, al pasar las semanas y los meses de nuestra cosecha de aguacates, como los guatines también hayan perfeccionado su arte de rebuscar aguacates - y hay días cuando nosotros como familia somos afortunados si logramos coger aun un solo aguacate antes de que nuestros amigos animales los cojan todos.

 

Y luego, están las caídas de aguacates durante la noche. Me despierto a las 3 de la mañana con el sonido de un fuerte "plof" allá afuera debajo del árbol de aguacate, y en mi medio-sueño pienso: es de noche, está muy oscuro, estoy enpijamada y en la cama, y estoy medio-despierta - tendré que dejar ir ese aguacate. Entonces, "Guatines: bien puedan - el aguacate es para Uds!" - digo en voz alta, porque obviamente los guatines me pueden escuchar y me pueden entender! Y, aunque me sienta algo frustrada por haber perdido esa batalla en particular, me volteo y me pongo a dormir otra vez.

 

Recientemente, han entrado nuevas actrices al escenario de este drama. Ardillas. Ardillas pequeñas y molestas. Y he llegado a la conclusión de que un día las ardillas seguramente trataron el asunto de la batalla por los aguacates con los guatines, y desde ese entonces han estado trabajando juntos. Ahora que los aguacates estén más maduros en las ramas, las ardillas saltan de rama en rama, los muerden y los mastican hasta que los tallos se separen de la rama y el aguacate cae al suelo. Y... los guatines están esperando abajo, paticas delanteras abiertas, listas para atraparlos y escaparse con ellos aun antes de yo haber podido salir de la casa. ¡Es verdad! En este mismo instante, mientras yo estoy sentada aquí escribiendo, puedo ver una ardilla trabajando un aguacate muy arriba en el árbol - y puedo ver al menos un guatín esperando en el suelo - esperando el momento exacto cuando el fruto cae. ¡Yo no tengo ninguna posibilidad de ganar! Tendría que hacer vigilia debajo del árbol de aguacate junto con los guatines (con el peligro añadido de que un aguacate me caiga en el cabeza y, como mínimo, me noquee por completo) - y luego quizás, quizás sería más rápida que estos roedores y podría disfrutar un aguacate con el almuerzo.

 

Entonces... además de haber provisto algo de ejercicio diario y algo de drama, muchas risas y deleite culinaria a nuestras vidas en los últimos meses, ¿qué es lo que he aprendido en esta batalla por los aguacates?

 

He aprendido que la vida está llena de luchas y de batallas, a veces aun por cosas supuestamente pequeñas como los aguacates -- Mientras estaba en la tierra, Jesús alertó a Sus discípulos: "En este mundo tendrán dificultades y tribulaciones, muchas aflicciones y tristezas..." (Juan 16:33)

 

He aprendido que, para poder enfrentar las luchas y para poder ganar las batallas, tengo que perfeccionar mi estrategia -- Como escribió el apóstol Pablo a los efesios, "Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo." (Efesios 6:11)

 

Necesito conocer a mi oponente, bien sea que sea un guatin, una ardilla -- o el mismo satanás, quien viene solo para robar y matar y destruir. (Juan 10:10)

 

Necesito aprender como opera, y discernir como ser más inteligente y más lista que él -- "Satanás, tú dices... Pero Jesús dice..." (Mateo 4:10)

 

Tengo que mantener mis oídos más sintonizados al sonido del fruto maduro cuando se cae, para no perder mis oportunidades de disfrutar una delicia -- esas muchas buenas y perfectas dádivas que nos vienen de Dios nuestro Padre en los cielos. (Santiago 1:17)

 

Tengo que aprender a ser más rápida y ser más ágil en mi caza de ese fruto, y recordar que no puedo tomar mi tiempo ni ser perezosa ni por un momento si quiero terminar con ello en mi plato -- "Me doy prisa, no tardo nada para cumplir tus mandamientos." (Salmo 119:60)

 

Necesito aprender a ver el fruto mejor y más rápido en medio de todo el pasto y las hojas y las raíces en la senda de mi vida -- "Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos." (Efesios 1:18)

 

He aprendido que simplemente tengo que persistir - y si no gano la batalla la primera o segunda o tercera vez, tengo que seguir persistiendo hasta que SÍ la gano. Porque con el tiempo sí la ganaré, si persevero -- "Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza." (Romanos 5:3-4)

 

Y he aprendido que a veces SÍ tengo que soltar algunas cosas - por más que quisiera ir tras ellas, tenerlas, y aferrarme a ellas -- "Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo!..." (Isaías 43:18-19a)

 

Hoy, los guatines deberían de haberse sentido muy felices. Nosotros estábamos fuera de casa todo el día. Entonces, cada aguacate que cayó era de ellos sin pelea. Pero lo que no saben es que mañana sí estaré en casa todo el día. Entonces, mañana nuestra batalla por los aguacates reanudará. Y estoy resuelta a ganar.

 

¡Mañana sin duda alguna voy a comer aguacate con el almuerzo!



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