Quebrantado y Remendado

Compartelo



Martes Noviembre 4, 2020

 

Un amigo publicó esta foto en su perfil de Instagram hace unos días. 

 

 

Con las palabras: "Segunda vida". 

 

A las cuales yo di mi "like" - y respondí: "Yo..."

 

Porque, ¿esa no es una imagen precisa de todos nosotros? 

 

En la foto, se ve como un matero bonito. A excepción de la obvia fractura que sufrió de arriba hacia abajo, se ve lustroso, de un lindo color azul, y libre de cualquier otro golpe o grieta.

 

No sé qué le pasó al matero, para que fuese roto tan completamente como evidentemente lo fue. La caída o la implosión deben de haber sido bastante severas.

 

Pero la realidad que me impactó más es ésta: el matero, por sí solo, no podía hacer nada para ser reparado y restaurado. Si no hubiese un jardinero visionario, comprometido, hábil, decidido y amoroso quien vió ese matero, visualizando en su mente y en su corazón la belleza y la utilidad que todavía tenía, y luego tomó el tiempo y el esfuerzo para remendarlo con ternura, ese matero hubiese terminado por siempre en la basura. 

 

Pero mi amigo, el jardinero, vió la "segunda vida" que este matero podría vivir y proveer si solo él tomaba una aguja y un hilo y lo cosía otra vez. Para él, el matero no estaba arruinado, ni inútil, ni feo aún - simplemente porque se había roto. Para él, el matero podría ser resucitado por decirlo así a una nueva vida, y una nueva belleza y una nueva utilidad, después de que él hubiese puesto sus manos misericordiosas, tiernas y amorosas sobre él. 

 

Y así es con nosotros los seres humanos. De alguna manera u otra, todos somos materos quebrantados. Algunos quizás más lustrosos y más coloridos, más libres de golpes y grietas que otros. Pero rotos en algunas áreas de nuestras vidas, en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro cuerpo, en nuestro espíritu de todos modos. Ningún matero humano pasa por toda su vida ileso, intacto, completamente entero. Todos nosotros, en algún lugar y en algún momento, nos quebrantamos. Porque nos rompemos a nosotros mismos - o porque otros nos rompen - o porque las dificultades y las adversidades de la vida en sí nos rompen. Pero eso sí: estamos quebrantados - cada uno de nosotros. 

 

Pero no nos tenemos que quedar así. ¡Esas son las buenas nuevas! ¡Esa es la noticia que nos trae esperanza y nueva vida!

 

Tenemos un Jardinero en el cielo quien, así como mi amigo, es visionario: quien nos ve más allá de nuestro quebrantamiento. Quien nos ve no solo como somos cuando estamos reducidos a pedazos. Sino Alguien quien nos ve como podremos volver a ser con Sus manos divinos sobre nosotros. 

 

Tenemos un Jardinero quien, así como mi amigo, está comprometido: quien no cuenta el precio de volver a cosernos como demasiado alto para pagar. Sino Alguien quien un día empezó la buena obra en nosotros, y quien está resuelto a completarlo en nuestras vidas.

 

Tenemos un Jardinero quien, así como mi amigo, es hábil: quien no nos arregla y nos repara a una vida inferior y secundaria. Sino a una segunda vida, igual de o muchas veces aún más hermosa y más útil que nuestra primera vida. 

 

Tenemos un Jardinero quien, así como mi amigo, es decidido: quien toma el tiempo y hace el esfuerzo de restaurarnos, no importa cuán largo y cuán doloroso sea el proceso de reparación para El. Con una resolución y una persistencia absolutas, El empieza la labor de volver a armarnos, puntada por paciente puntada, hasta que El termine.

 

Tenemos un Jardinero quien, así como mi amigo, es amoroso: quien, no importa cuán destruidos y hechos añicos estemos en un momento dado de nuestras vidas, siempre nos ha amado, todavía nos ama, y siempre nos amará. Alguien quien expresa ese amor eterno con gracia y misericordia incondicionales. Alguien quien toma los pedazos rotos de nuestras vidas en Sus manos llenas de benignidad y bondad, y con máxima ternura nos vuelve a armar. 

 

Me pregunto si mi amigo, el jardinero de Medellín, tiene idea cuán profundamente esa foto iba a hablar a mi vida en estos días. Como yo no iba a ver la "fealdad" del quebrantamiento y de la reparación cosida de ese matero. Como yo no iba a preguntarme por qué él sencillamente no botó el matero supuestamente arruinado, para comprar uno nuevo. 

 

No. En ese matero azul una vez quebrantado pero luego dado una "segunda vida", yo veo la gracia de Dios y esperanza para mi propia vida! Yo también puedo ser remendada y hecha completa otra vez! Yo también puedo volver a ser hermosa y útil otra vez! Yo también puedo traerle alegría al Jardinero celestial de mi alma, y experimentar Su gozo y Su deleite cuando El me ve a mí, Su hechura y obra de arte, restaurada a plenitud y belleza, valor y servicio una vez más! 

 

"El Señor está cerca de los quebrantados de corazón,

y salva a los de espíritu abatido."

(Salmo 34:18)

 

"El sana á los quebrantados de corazón, 

y liga sus heridas."

(Salmo 147:3)

 

Para terminar en gratitud y adoración,

escucha esta maravillosa canción, GLORIOSAS RUINAS, aqui: 

https://reflexionesparavivir.com/video/464/gloriosas-ruinas-glorious-ruins-evan-craft-hillsong-live

 

(imagen de @un_jardin_en_medellin)



Más Contenidos [+]