LA CUARESMA: Dia 21 - Vitrales IV

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Viernes, Marzo 9 2018

Queridos amig@s: ¿cómo les ha parecido el estudio de la “vitralogía” que hemos hecho en estos días? ¿No es sorprendente todo lo que podemos aprender acerca de nuestras vidas solo observando y analizando los vitrales? Hoy terminaremos nuestras reflexiones con unos últimos puntos.

Además de ser hechos de muchos pequeños pedazos de vidrio coloreado, organizados para formar imágenes o motivos decorativos; además de que hayan sido golpeados por el sol y la lluvia, el viento y el frio y que muchos siguen intactos; además de ser hechos de materiales muy sencillos y comunes; además de pasar por el fuego para ser refinados; además de recibir un trato individual y único; además de tener que ser limpios y enteros para que la luz pueda pasar sin impedimentos ni distorsiones …

-    un vitral no sirve, ni tiene gracia, en un lugar oscuro o de noche – solo cuando está cerca de una fuente de luz, cuando hay luz detrás de él brillando a través de él, cumple su función

-    los vitrales tienen un doble propósito:


1)    primero, son decorativos: son hermosos y luminosos y magníficos


2)  y segundo, también son informativos: sobre todo en la antigüedad, cuando la mayoría de la población era analfabeta, contaban las historias bíblicas a través de imágenes – pero aun hoy en día, la mayoría de los vitrales pretenden mostrarnos o enseñarnos algo

 

                                                                       


¿Y qué dicen estos últimos dos apuntes acerca de los vitrales a nuestras vidas?

1)    el vitral de mi vida no tiene gracia ni sirve en la oscuridad – solo cuando mi vida se mantiene cerca de la fuente de luz que es Cristo, solo cuando Él mismo está detrás de mí, iluminando y brillando a través de mi, solo así mi vida tiene sentido y razón de ser

Lucas 11:33 dice: “Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.”

Como dice Colosenses 1:17,18: “… Él es antes de todas las cosa, y todas las cosas en Él subsisten; y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia…”

Y en Juan 5:35 Jesús habló de Juan el Bautista como de una “antorcha que ardía y alumbraba”, en cuya luz el pueblo de Israel quiso regocijarse por un tiempo; pero de Él mismo dijo: “Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan …” (Juan 5:36): “Yo soy la luz del mundo” y “la luz de la vida (Juan 8:12)

Él que debe brillar más que yo, Él que debe ser preeminente, siempre es Jesús: yo solo soy el vitral a través del cual la luz de Cristo debe iluminar.

2)  el vitral de mi vida debe cumplir un doble propósito: el primer propósito es ser hermoso y luminoso y magnifico - ¿será que mi vida es algo agradable e interesante, atrayente y cautivante para los demás? ¿será que mi vida inspira excelencia, una luz de esperanza, algo grandioso en los demás? ¿será que mi vida ilumina y embellece este mundo tan oscuro y tan lleno de fealdad?

3)    y el segundo propósito es contar la historia de Jesucristo viviendo en y a través de mi - ¿será que, cuando los demás me vean o me escuchen, pueden ver y escuchar a Jesús? ¿será que, cuando paso, pueden oler la fragancia y el aroma de Cristo en mi (2 Corintios 2:14,15)? ¿será que tanto mis palabras como mis obras traen honra y gloria a Él (1 Corintios 10:31)?

Amig@: la próxima vez que pasas por un vitral, detente un momento, míralo bien, obsérvalo y estúdialo. ¿Puedes ver como la luz se refleja a través de él? ¿El vitral te dice algo? ¿Tiene una historia para contar? ¿O es una obra de arte, no tanto para analizar, sino simplemente para apreciar y valorar?

Amig@: y piensa en tu vida. Si los demás te mirarían, te observarían y te estudiarían, ¿podrían ver “la luz del mundo” iluminando a través de ti? ¿Podrían leer la historia de Cristo en las imágenes y los motivos de vidrio coloreado de tu vida? ¿Tu vida inspira hermosura y alegría y apreciación? 

Elisabeth Kuebler-Ross, una psiquiatra suiza-americana mundialmente reconocida, dijo una vez: “Las personas son como vitrales. Resplandecen y brillan cuando está el sol, mas cuando llegan las tinieblas, su verdadera hermosura se revela solo si hay una luz que ilumina desde adentro.” Que esa luz iluminando el vitral de tu vida desde adentro sea la belleza y el esplendor de Cristo en ti.



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